viernes, 13 de abril de 2012
lunes, 9 de abril de 2012
Teodoro Petkoff, De la naturaleza del chavismo
Chavología
De la naturaleza del chavismo
Del libro Una segunda opinión. La Venezuela de Chávez, Caracas: Grijalbo-Mondadori, 2000. Un libro hablado con Ibsen Martínez y Elías Pino Iturrieta.
Hugo Chávez en La BitBlioteca
Ibsen Martínez: Para casi la totalidad de los venezolanos fue una completa novedad conocer al jefe de la insurgencia del 4 de febrero del 92. ¿Lo fue también para ti? ¿O estabas al corriente de que había una intentona en marcha, tal como se afirma que lo estaban muchos políticos venezolanos?
Teodoro Petkoff: Antes del 4 de febrero, como se recordará, había muchos rumores, sobre todo respecto de la existencia de un movimiento que se denominaba de los «Comacates»1, de la insatisfacción de los oficiales subalternos, de las quejas acerca de sus condiciones de vida; en fin, había muchos rumores. Y se hablaba, como dicen en la propia jerga militar, de mucho «murmullo» en el seno de las Fuerzas Armadas Nacionales, pero en honor a la verdad, yo supe de Chávez el propio 4 de febrero. De hecho, del golpe me enteré en la noche del 3 para el 4 de febrero de 1992.
IM: Un martes para un miércoles.
TP: Un martes para un miércoles. La noche del 3 yo venía saliendo de una pequeña reunión social en la casa de Demetrio Boersner. Cuando íbamos rumbo a mi casa eran las 12 de la noche. Tomamos la autopista, oímos una plomazón hacia La Casona y bajo el puente de Santa Cecilia, vimos un montón de camionetas de la disip. Me detuve y le pregunté a unos tipos qué estaba pasando.
—Un golpe —me respondieron—. Ahí están atacando La Casona.
Me fui inmediatamente a mi casa y me puse en contacto con la dirección del MAS. En la madrugada fui a Televen e hice un breve comentario condenatorio de la tentativa de golpe, casualmente, inmediatamente después de que lo hiciera Andrés Velásquez, quien también habló en tono condenatorio. Yo creo que todos pensábamos lo que piensa cualquier latinoamericano cuando oye hablar de un alzamiento militar: piensa en gorilas; es como un reflejo condicionado que tenemos todos los latinoamericanos.
Coincidencialmente, ese día yo tenía pautada la invitación a un programa de televisión, de esos mañaneros, en rctv. Fui, no propiamente porque pensase que el programa podía salir al aire, como en efecto no salió, pero me dije que era un sitio ideal para saber qué estaba pasando. Y ocurrió lo siguiente. En un cierto momento, como a las 6 de la mañana, Arias Cárdenas habla desde el Zulia. A mi lado estaba Peter Bottome. El discurso de Arias no me luce propiamente como el de un gorila. Peter Bottome de pronto me da un codazo y dice: «Ese hombre es de izquierda». Bottome había captado también que el discurso no «sonaba» como el de un golpista de derecha. A mí eso me llamó mucho la atención y luego cuando aparece al fin Chávez en televisión, recibo la llamada de un barinés, Luis Velásquez Alvaray, dirigente del MAS en Mérida, que me dice por teléfono muy excitado: «¡Teodoro, ese que acaba de salir en televisión es el “loco Chávez”, el de la juventud!». Yo no sé si se refería a la juventud del MAS o del MIR, pero Luis insistía: «¡El que pegaba los afiches con nosotros en el liceo, en Barinas!».
Ahí tuve la seguridad de que estábamos frente a un golpe de signo obviamente distinto al clásicamente gorila latinoamericano. Si no fue militante de alguna de las «juventudes» de la izquierda, estuvo vinculado con ellas, pues «pegaba afiches con nosotros en el liceo», como decía Luis Velásquez.
Otra evidencia de que se trataba de algo distinto, fue cuando al transcurrir algunos días, comenzamos a ver algunos nombres que tenían una resonancia clara para nosotros, la gente de la izquierda. Por ejemplo, el del mayor Pedro Alastre. El mismo nombre, Pedro Alastre, fue el de un dirigente campesino, miembro del Partido Comunista, un apellido no muy común, de manera que cuando visité más adelante a estos presos, en Yare, le pregunté al mayor Pedro Alastre: «¿Tú eres el hijo de Pedro Alastre?» Y respondió que sí.
Y el mayor o capitán Díaz (no recuerdo bien el segundo apellido), al verme en Yare me dijo: «¿No te acuerdas de mí, Teodoro? Yo soy el hijo del zapatero Díaz Freites» ¿Quién era el zapatero Díaz Freites? Un dirigente comunista de Los Teques, uno de los 2 ó 3 comunistas que había en Los Teques cuando cayó Pérez Jiménez. Su familia estaba vinculada al MAS. Entonces, claro, ¿estamos en presencia de qué? Estos oficiales eran los hijos de los viejos ñángaras, de los viejos comunistas. Y los que no lo eran habían tenido vínculos, sin duda, con distintos sectores de la izquierda.
Fui un día a Yare a visitarlos y tuvimos un larguísima conversación, pues uno podía pasarse allá todo el día. Fue en esa oportunidad cuando conocí personalmente a Hugo Chávez. No conocía a ninguno. Ahí estuvimos todo un día conversando. Esa fue la manera como este venezolano trabó conocimiento personal con ellos.
Elías Pino Iturrieta: ¿Y a qué vas tú a Yare? ¿Sería porque esos nombres, esos apellidos se relacionaban con la vieja izquierda o algo así?
TP: Me llamó mucho la atención que en las Fuerzas Armadas de Venezuela, que tienen un determinado signo ideológico, que en definitiva son producto de estos 40 años también, en cuanto a su formación, a su educación, hubiera aparecido un corpúsculo claramente de izquierda. Vinculado a un pensamiento que me resultaba a mí muy sesentoso, muy vinculado a la época de los 60.
Por supuesto que tenía una suerte de curiosidad, aparte de que sentí la necesidad de un gesto solidario, porque yo he estado preso también. Como en efecto, después del 27 de noviembre, también fui a visitar al San Carlos a Grüber Odremán. Me parecía elemental visitarlo porque Grüber había sido custodio en el Cuartel San Carlos cuando yo estuve preso y habíamos hecho una relación muy cordial. Fue pura y simple solidaridad con el que está preso.
EP: ¿Fue una sola visita a Yare?
TP: Sí, a Yare fui una sola vez. Estuvimos todo el día conversando. Ya se sabía que ellos habían tenido vinculación con algunos sectores de izquierda, y quise satisfacer una curiosidad. «¿Ustedes por qué no hicieron contacto nunca con el MAS? Me llama la atención, porque ustedes hicieron contacto con muchas organizaciones de izquierda».
Y fue Arias quien me contestó: «Porque los vemos como muy integrados al sistema». Resulta interesante que haya sido Arias quien me haya dado esa respuesta, porque su evolución posterior fue la de alguien que comprendió perfectamente bien que si los golpistas querían hacer política eficiente debían participar del juego democrático, «integrarse», pues, y que inevitablemente tenían que cambiar de postura.
IM: Y por ello fue criticado muy duro por el chavismo.
TP: Chávez, por su parte, sale de la cárcel predicando la abstención, y es sólo tres años después cuando percibe que ese camino lo conduce a la marginalidad política. Seguramente el sentido común al final le dijo que por ese camino no iba a ninguna parte y que debía participar del juego electoral. Arias había tenido razón frente al Chávez «duro» pero ineficaz, como todos los «ultrosos». Chávez gana cuando, para utilizar la expresión de Arias en Yare, se «integra» al sistema, como ya lo había hecho Arias en su exitosa campaña por la gobernación del Zulia.
IM: Toda conversación en torno a Chávez, desde que era candidato hasta la fecha, siempre está asociada con la pregunta al «enigma» de cuáles puedan ser sus designios, ¿hacia dónde se dirige? ¿Cuál es tu apreciación? ¿Qué opinión te has hecho a lo largo del tiempo, respecto a Chávez y sus propósitos? ¿Su relación con la democracia es fingida o no?
TP: No es fácil hacer definiciones más o menos tajantes porque siento en él una especie de ambigüedad, como lo he dicho en otras ocasiones. Creo que él tiene el alma escindida. Él es simultáneamente Danton y Robespierre; es simultáneamente «bolchevique» y «menchevique», «girondino» y «jacobino». Probablemente piense que la democracia es un… un…
IM: ¿Un formulismo hueco?
TP: Un formulismo hueco. Supongo que él, en alguna época de su vida compraba esa idea del izquierdismo primitivo, no lo sé. Incluso es posible que todavía tenga ese modo de relacionarse con los valores de la democracia. Al mismo tiempo, siento que, en la medida en que se incorporó al juego
sábado, 7 de abril de 2012
El Fin de Internet por el G-8, Sarkozy y Cómplices.
Buena disertación del autor de este vídeo sobre el macabro plan de los poderes políticos y económicos para acabar con las libertades en internet. Ya los primeros pasos se han dado con las ya famosas leyes: ACTA, PIPA y SOPA.
Y no olvidemos la aportacíon que hace España con la llamada ley Sinde que protege a la corrupta SGAE.
Y no olvidemos la aportacíon que hace España con la llamada ley Sinde que protege a la corrupta SGAE.
jueves, 5 de abril de 2012
La libertad política es una fábula para adormecer a los gobernados
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Matar a los Niños
| 5/4/2012 | ||||||
Matar a los Niños | ||||||
La más escalofriante y deshumanizante realidad de la esclavitud a la que estos menores son sometidos en nombre de la revolución bolivariana de la cual los jefes de esas organizaciones dicen formar parte | ||||||
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| Por Sammy Eppel | ||||||
“Aprenderás a no llorar” es el titulo de un informe de 150 páginas que la respetada organización de defensa de los derechos humanos "Human Rights Watch" produjo en 2004, sobre los más de once mil niños soldados de la narcoguerrilla Colombiana. De las entrevistas a más de un centenar de niños y niñas que lograron escapar del infierno, se dibuja la más escalofriante y deshumanizante realidad de la esclavitud a la que estos menores son sometidos en nombre de la revolución bolivariana de la cual los jefes de esas organizaciones dicen formar parte. Prostitución y violaciones son el destino de niñas de doce años, enfermedades, malnutrición y cero educación son parte del currículo revolucionario, los que tratan de escapar son sometidos a vejaciones infrahumanas que incluyen la tortura, la mutilación y la muerte. En los últimos años, antes del 2004, miles de niños fueron muertos en combate, son usados como carne de cañón por los que dan las órdenes. Algunos desde sus refugios en la Venezuela de Chávez donde consiguen ayuda material y logística. Y les erigen estatuas develadas por un presidente de la AN. Son los mismos que armaron a menores de edad en el 23 de Enero en presencia de militares activos y dignatarios del régimen. Los mismos que sacrificaron cientos de miles de soldados niños en África y los santones de Irán en su última guerra. El mensaje es claro, los niños valen mucho menos que un soldado adulto y son más fáciles de manejar. Cuando un terrorista islámico asesina a sangre fría a niños judíos en su propia escuela en Francia los medios del régimen de Chávez, dicen que fue un “enfrentamiento”. Con razón no les duele las decenas de miles de menores asesinados en los últimos diez años en Venezuela. Será!!! via http://diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=7217 | ||||||
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