jueves, 20 de febrero de 2014

Radicales y colaboracionistas por General Carlos Peñaloza

General Carlos Peñaloza
ND

Radicales y colaboracionistas

18 Febrero, 2014
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Los estudiantes han despertado a una oposición aletargada, muchos de cuyos dirigentes practican esa conducta que en la Francia de la II Guerra Mundial se califico de colaboracionista, un término definitivamente incorporado al léxico de la ética política.

El día de la juventud despertó las energías de la oposición aletargada por lideres de la MUD que lucen como si fueran colaboracionistas. Este término se refiere a la actitud de personas que a conciencia o en forma indeliberada e ingenua toleran un régimen despótico considerado por la mayoría como opresor. Mi intención no es ofender sino mostrar la analogía entre ese comportamiento de algunos líderes políticos y la conducta encerrada en esa palabreja. Muy posible que sus acciones sean de buena fe, pero es inconveniente su conducta.
La palabra “colaboracionista” se empezó a usar luego de la vergonzosa conducta del Mariscal Petain cuando en la Segunda Guerra Mundial “colaboró” con los invasores alemanes. Al terminar la guerra fue apresado y declarado culpable de alta traición, condenado a muerte y degradado en público. Debido a su edad y méritos previos se le perdonó la vida. Allí se acuñó el término para los que adoptan esa conducta vergonzosa. No sería justo decir que algunos miembros de la MUD son traidores, pero evidentemente esos “algunos” no están leyendo la realidad política con la óptica que seria propia de un campo opositor. La unidad de la oposición es una necesidad insoslayable. Para lograr esa unidad, la MUD debe cambiar o ser reemplazada. La mansedumbre ante el gobierno no es lo propio ante un régimen que viola la Constitución Nacional para imponernos el fallido modelo comunista de los Castro.
Algunos líderes de la MUD han actuado de una manera similar a los colaboracionistas. En repetidas oportunidades alerté sobre la presencia de infiltrados del Grupo La Colina en la MUD. Ese grupo tiene el monopolio de los asuntos técnicos de la oposición y aprueba sin chistar todo lo que dice el CNE. La MUD se ha resistido a agregar técnicos de otras ONG a ese grupo sospechoso.
Además de inexplicable permanencia de La Colina ha habido una retahíla de casos de tinte colaboracionista. Uno de ellos pudo observarse en las pasadas elecciones del 14 de abril del 2013. El resultado fue objetado por Henrique Capriles y el CNE hizo caso omiso al reclamo proclamando ilegalmente al candidato oficialista al día siguiente. Esa tarde la gente molesta salió a la calle dispuesta a protestar por el abuso. Al enterarme empecé a tuitear convocando por las redes sociales a la gente para que se dirigiera a la sede del CNE a reclamar sus derechos. Poco después de enviar mis tuits aparecieron en Internet mensajes de la MUD prohibiendo a la oposición ir al CNE. La gente obedeció permitiendo que Maduro se juramentara en forma fraudulenta.
El caso mas reciente ocurrió cuando esta semana la oposición en forma espontánea llamó a una protesta con motivo del Día de la Juventud. Ante esta llamada algunos funcionarios de la MUD empezaron a declarar que no se debía seguir a “los radicales”. Esa tarde Capriles tuvo la aciaga iniciativa de boicotear la protesta. El propio 12F, fue fatal su declaración de que “La Unidad no puede promover más caos del que ya vive Venezuela”. ¿Acaso la protesta ciudadana es caos?. Era natural que los jóvenes dieran la espalda a los líderes de la MUD y fueran sin ellos a la calle a luchar por la libertad y la democracia. Honrosas excepciones las de María Corina Machado, Antonio Ledezma y Leopoldo López.
Gracias a estos llamados la oposición tiene en jaque al régimen. Capriles no tuvo más remedio que unirse a ellos. Los paramilitares mercenarios de los colectivos financiados por el gobierno no han podido frenar a los estudiantes. El monstruo esta herido y el régimen agoniza en medio de una mega crisis política y un inminente colapso financiero.
Con la excepción de la desprestigiada GNB, el resto de las Fuerzas ha mantenido una posición comedida y digna. De continuar la protesta y recibir los militares órdenes de atacar al pueblo esta acción se convertirá en un boomerang. Los estudiantes, como en La Victoria están dando el ejemplo y debemos imitar su gallardía, valor y patriotismo. Nuestro puesto como patriotas venezolanos es a su lado. Ningún patriota puede ser colaboracionista.






Radicales y colaboracionistas : Noticiero Digital

martes, 3 de diciembre de 2013

La idiotez de llamar plebiscito a elecciones del 8D por Alberto Franceschi


Opinión 
Alberto Franceschi
ND


La idiotez de llamar plebiscito a elecciones del 8-D

Todas las elecciones realizadas bajo el chavismo han sido fraudulentas, no pierda su tiempo leyendo esto si cree lo contrario. Cuando incluso se ganó el referéndum contra la reforma, la ventaja no fue “pírrica de mier..” como dijo el comandante cósmico sino de por lo menos 15 puntos y por cierto de todas maneras aplicó lo que se le había expresamente desautorizado y particularmente la reelección indefinida, apoyándose en la alcahuetería manifiesta de muchos de los cuentadantes de oposición que querían también la suya, aunque dijeran lo contrario, para la masa de ingenuos que van una y otra vez al matadero de la estafa electoral del régimen.

Pero sobre estas elecciones municipales del 8-D en particular, “sobrevenidas” luego de haberse desconocido la victoria aplastante de la llamada oposición en abril pasado, y por haberse choreado del candidato para abajo, dejando vivito y coleando un régimen podrido hasta los tuétanos, ya es el colmo de la desfachatez, más bien de la idiotez, cuando Capriles nos pide que volvamos al matadero, además bajo el chantaje de convertir estas elecciones en un plebiscito.

Andar por allí con esta prédica ya constituye de por si una desoladora muestra de ineptitud política.

Tenemos un gran pueblo que ha sido convertido, gracias a poderes mediáticos, en una manada de borregos, de una dirección de la MUD y de sus patiquines candidatos, que viven inventando como volver a embaucarnos, tras cada decepcionante auto derrota en esa sucesión de elecciones trucadas.

Y parece mentira que el mecanismo aceptado sea muchas veces el del juego del cinco y seis, donde siempre hay el o los premios gordos del cuadro con seis y un repele que se le asigna a los ganadores con cinco. Nuestra MUD está llena de aspirantes a quedarse con el repele, diciéndonos que hay que ir a por el triunfo, que esta vez sí se dará.

Pero ahora se pasaron. Ya es patético llamar plebiscito a una elección de segundo nivel, a escasos 8 meses del fraude de Maduro y de la gran chorreada de nuestro favorito, que se devolvió luego de pasar victorioso la meta, cojeando cada vez más para dar lástima y ahora verle mostrándose con relinchitos del que ya no tiene cojera y ostentando que él llevará a muchos briosos ejemplares a la victoria, cuando él no fue capaz siquiera de imponer la suya.

Les participo que el llamado plebiscito entonces nos enterraría, porque el gobierno volverá a hacer fraude, se robará dos tercios de los municipios y lo peor de todo es que los de la MUD que se saquen los cuadros con cinco, estarán felices de haber logrado su sueño de convertirse en “cuentadantes”, aunque sean ninguneados y perreados por el régimen chavista, pero conservando como trofeos, la dirección de ciudades que les harán ricos como socios menores del saqueo nacional, en un país donde se hizo sinónimo ser político y corrupto, funcionario y ladrón, porque para los electos desaparece cualquier frontera entre el erario público y sus cuentas bancarias personales, manejadas en demasiados casos por familiares y testaferros, como para creer que estemos ante excepciones, en los casos de la inmensa mayoría.

Confieso que me repugna la sola idea de ver electos y legitimados al malandraje rojo y a muchos de la oposición que al día siguiente encuentran millones de razones “verdes” para predicar paciencia y pontificar sobre la necesaria salida electoral y pacífica de este caos, como si ello fuese posible frente a este régimen de oprobio.

¿Cómo van a decir el disparate, ya en su desesperada manía de querer llevar la gente a votar, que estas elecciones serán un plebiscito?

¿Qué van a decir al día siguiente cuando el CNE chavista reparta en proporción de 70 a 30, las alcaldías y demás cargos?

Tengo el deber de decirles, a quienes han confiado en los afanados defensores del sistema político basado en esta constitución chavista y cuyas autoridades emanan de un arbitraje de este CNE de chavistas que les retroalimenta, que la casi exclusiva razón de “nuestros” fracasos, para intentar derrotar y liquidar esta piltrafa de régimen, es que nos han dirigido siempre CUENTADANTES de él, con una línea política de cohabitación con él, es decir gente que distribuye cheques, miles de cheques, para sí y sus clientelas, enviados desde el poder ejecutivo rojito. El error es creer que este funcionariado tenga la misma naturaleza social del que se ostentaba en la vieja democracia, donde primó el principio de la alternabilidad.

La excepción a la regla de someterse a los designios del régimen, la constituyó la dirección de abril de 2002 que embaucó, con el madrugonazo de la Venezuela Compañía Anónima de Carmona, lo que era una gigantesca insurrección civil.

Tan fuerte fue el impacto de esa rebelión civil, que sus efectos siguieron hasta febrero de 2003, cuando terminó derrotado el famoso Paro Cívico suicida, del que por lo menos habrá que reconocer, que su dirección dejó la impronta de querer pelear, a diferencia del sifrinaje que luego, aprovechándose de los graves errores de cálculo de aquellos que quisieron sacar de raíz el régimen y no pudieron, se convirtieron desde entonces en dirigentes partidarios eternos de la irrenunciable sumisión electorera alcahuete ante el gobierno.

Más aun, cuando desde el terreno estrictamente político se usó a medias el arma del boicot (abstención) electoral , todavía les dura el susto de haber ganado aplastantemente y ver electa la pasada Asamblea solo con el 15 % de los electores.

Desde entonces mantienen la cantaleta que aquello fue erróneo, cuando lo disparatado fue confiar que esa colosal derrota, propinada al gobierno, había que ponerla en manos de la dirección gallina de quienes no sacaron la conclusión de la ilegitimidad de esa Asamblea y se dedicaron a buscar las maneras de hacerse perdonar desde entonces su infidelidad al sistema electoral chavista.

Creo que la idiotez de llamar plebiscito a unas elecciones trucadas solo sería una opción si verificándose el monumental fraude, como sucederá, la dirección política de la llamada oposición y de quien tiene el tupé de querer dirigirnos como niños, con su orden: “ustedes se me van a la calle”, tiene un plan preciso de derrocamiento aunque sea aventurero del régimen, en una trastada del tipo “jugarse a Rosalinda”, sin ningún plan ni preparación política y menos aun convirtiéndonos en un factor de caos adicional.

Contradictoriamente quien nos sacó de la calle para reclamar su presidencia y el fin del régimen ¿nos pide que volvamos a ella para defender a los aspirantes a cuentadantes?

Aquí hay algo que no cuadra señores dela MUD y tengo la impresión que son ustedes.

La única vía de solución a la ingobernabilidad manifiesta que “encarna” el gobiernito de caos de Maduro, es que la dirección política de la oposición proponga, hasta la saciedad, a los altos mandos militares que nos unamos en una cruzada para detener este caos.

La peor opción entonces es llamar plebiscito a esta estafa del 8 D, por la sencilla razón que una vez que el gobierno proclame sus resultados, solo quedará o bien desconocerlos por ser fraudulentos, o aceptarlos como legitimadores de una supuesta mayoría del señor Maduro.

Si se trata de desconocerlos y el señor Capriles aborrece la irrupción militar… ¿Nos puede explicar entonces que es lo que desea?

¿Acaso plantea una insurrección civil para defender a los alcaldes de PJ y de sus allegados a su cogollito de candidato lava y listo? No gracias dirán los que él mandó a la casa el 16 de abril además llamándolos violentos y socios del gobierno.

Aquí lo único viable y serio es exigir a las FFAA que ponga fin a esta fanfarria de locuras del señor Maduro.

La conducción del país está vacante y la MUD renunció hace rato a ser depositaria de la indignación nacional.

En este país sobra gente sensata y capaz para reconstruir la economía y las instituciones, también por supuesto las FFAA.

Los días que le quedan a este gobiernito no pueden ser los que le regala el liderazgo maltrecho de la clase política opositora, llevando confusión al país, por ejemplo condenando la solución que dicta el Estado de necesidad y divulgando que pueda considerarse plebiscito a una estafa electoral manifiesta como la del 8-D.

Aunque sea por una vez debe hablársele con coherencia al país.

Si esto es un Plebiscito y el sistema electoral es reconocido y Maduro gana su plebiscito, entonces debe gobernar hasta el 2019. ¿Es eso lo que propone la MUD y Capriles? Entonces díganlo. 

Si estiman que debe cesar este gobierno de atropellos por ilegitimo, entonces deben pedirle a las FFAA que irrumpan contra él. No hay mil maneras de ser coherente, solo hay una y en nuestro caso es la dicta el Estado de necesidad.

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domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Estamos cayendo en la trampa?

miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Estamos cayendo en la trampa?


Durante las últimas semanas, el país ha sido testigo de un extraño y desagradable coctel: medidas "económicas" inspiradas en las que aplicó Mugabe para condenar a Zimbabue  al último lugar en el Indice de Desarrollo Humano de la ONU;  imposición ilegal de una ley Habilitante con objetivos tan genéricos que la convierten en un cheque en blanco al Ejecutivo para que haga cuanto le venga en gana; inhabilitación sin juicio ni sentencia a David Uzcátegui, al igual que antes se hizo con Richard Mardo; allanamiento de la inmunidad a la diputada Aranguren para poder conseguir lo que la corrupción no logró, que era comprar al menos a un diputado de la Unidad y así lograr la mayoría artificial que permitiera el paso a la Habilitante; la persecución contra el más fuerte aspirante a la Alcaldía de Valencia, Miguel Cocchiola; el impedimento de los vuelos a Henrique Capriles; y, para cerrar esta pequeña lista de "botones de prueba", la declaración del 8D como el día de la lealtad a Chávez, a fin de facilitar la violación de la normativa electoral en esa fecha a través de movilizaciones, cadenas y todo tipo de manifestación proselitista gobiernera.

El signo común de este coctel es la amenaza. Cada una de estas medidas ha venido acompañada por su correspondiente ladrido de intimidación y amenaza: amenaza a políticos, emprendedores, estudiantes, comerciantes, consumidores, y a la gente común.  Sin duda, la amenaza y la provocación son los signos distintivos de nuestra oligarquía gobernante.

¿Qué hay detrás de tanta bravuconería e intimidación? En el  fondo, todo esto es un síntoma de mucha debilidad interna.  Quien tiene autoridad, sólo la aplica. En cambio, quien sólo tiene poder, necesita recurrir a la amenaza y al grito.
El madurismo tiene serios problemas de legitimidad y de fractura interna, y necesita medidas efectistas para cohesionar a los suyos, mediante la viejísima treta de buscar enemigos a quién culpar, y de asustar a los demás, para que no se  den cuenta, como el que silba en la oscuridad para darse ánimos, que quien está aterrado es él.

El postchavismo  no podía llegar a las elecciones del 8D, que son importantísimas para intentar lograr la legitimidad que no obtuvo el 14 de abril,  sin sacudir la mesa, porque estaba perdiendo el juego. Era urgente voltear el foco de atención sobre otros para escapar a la señalización popular sobre su irresponsabilidad e indolencia.

Sin embargo, y para delicia del gobierno, empiezan a aparecer -sorpresivamente- algunas voces que dicen que a Maduro no le falta razón. Que sí, que no se puede negar que hay especuladores y que había que hacer algo contra ellos.

¿Hay especuladores en Venezuela? ¡Claro! Y en Italia, en Colombia, en Estados Unidos, en China, y hasta en las Islas Fiji. Por lo general, cuando la demanda es mucho mayor que la oferta, y en presencia de exceso de controles discrecionales sobre la actividad económica, la especulación se dispara y se sale de control.  Pero por eso mismo, intentar acabarla acentuando las mismas políticas que explican su aparición, es como querer apagar un incendio con gasolina.

Las "medidas" mugabianas de Maduro son exactamente iguales a si el gobierno decidiera mañana prohibir la circulación de vehículos en el país, con el argumento de que hay muchos conductores irresponsables. O que se prohíba que la gente salga a la calle como una medida de combatir la delincuencia, porque los malandros actúan es en la calle. ¡Y que haya gente que caiga en la trampa y empiece a discutir si es verdad o no que los malandros salen a la calle o que si es cierto o no que haya conductores locos!

"Resolver" problemas como el de la especulación a la manera de Maduro, es como querer acabar con las cucarachas de una casa... ¡incendiando la casa!  La discusión no es si había o no cucarachas, sino lo ridículo y catastrófico del "remedio".

Hay que ser muy ingenuo o estar muy desencarnado de la realidad venezolana para no reparar en que lo que nuestra oligarquía busca es simplemente un efectismo electoral de corto plazo. Lo grave de este "remedio" no es sólo que sea inútil, sino que al mugabizar la economía, la especulación, la escasez y la inflación, en vez de disminuir, van a aumentar, al igual que se agravará el cáncer de la división y el odio social,  y se desestimulará la inversión del resto de los sectores productivos y de comercio. Una vez vacíos los anaqueles, siguiendo la tristemente célebre orden de nuestro oligarca mayor, y no haya reglas claras de juego económico, nadie va a querer invertir, ni producir, y ni siquiera importar productos.  Con ello vendrá -como en Zimbabue- un alza considerable del desempleo y en consecuencia un aumento sustancial de los índices de pobreza. Recordemos que prácticamente la mitad de los casi 8 millones de personas que se desempeñan en el sector formal de la economía, lo hace en el sector comercio, justamente donde hay más incertidumbre y angustia sobre su futuro y el de sus trabajadores a partir del 1er trimestre de 2014.


Fuente: El Universal | http://ow.ly/reX7u 


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tú lo que quieres es que nos coma el tigre - por A. Franceschi


opinión

Tú lo que quieres es que nos coma el tigre

25 Noviembre, 2013


El ocaso de la MUD señala señalaseñala inequívocamente el fin del régimen. Mucha gente está acostumbrada al simplismo de confundir una confrontación de socios, como si fuese la pelea de fondo entre dos verdaderos contrincantes. Por eso en muy tramposo el lenguaje del oportunista que se abre la camisa gritando: !! mátame si te atreves, descuartízame, encarcélame, machácame!! cuando sabe perfectamente que de allá para acá solo le harán disparos de salva o le prodigarán nuevos insultos para subirle los puntos de la polarización indispensable al modelo político, amasado en las estafas electorales.
Lo más conspicuo de la maniobra es que puede hasta llegarse al caso que efectivamente lo pongan preso y ello solo confirmaría que se está llegando al punto de mayor teatralidad en las imposturas.
Si no lo hacen es por la inseguridad de ejecutar una acción, por parte de un gobierno en las ultimas, convertida en un acto temerario, que puede desatarle un nivel de conflictos aun mayor, porque una cosa es lo que piensa el víctima, que vocifera que vengan a por él, y otra cosa muy distinta es que ello provoque una acción incontrolada para el esquema disuasivo y represivo del régimen.
Sin embargo cabe preguntarse ¿Y será entonces que este héroe de la retirada del 17 de abril, anda buscando como sea que se personifique en él un hecho político mayor, como por ejemplo su encarcelamiento?
Si ese jueguito macabro es el tácitamente pactado con el gobierno, o provocado, apostando a ese cálculo de colocarnos a todos detrás del rabo de un dirigente que ya se probó y desertó, cuando debía asumir la expulsión de este régimen; entonces tenemos un problema nuevo: además del nefasto gobierno, el liderazgo de la MUD pasó de ser colaboracionista, a convertirse en un obstáculo aventurero subordinado a los caprichos de un dirigente fracasado.
La movilización del sábado 23, convocada por H. Capriles, salvo en contados municipios, fue en general muy pobre, al estar motivada por el interés electoral que nadie, salvo la dirección fracasada de él mismo y la MUD, quieren convertir en decisiva. Porque, recordémoslo una vez más, para ellos solo es decisivo arrodillarnos de nuevo al CNE chavista fraudulento.
Para nadie ya es un secreto que de este régimen madurista, en este momento, SOLO SE PUEDE TERMINAR DE DOS (2) MANERAS:
Una es la insurrección popular a partir de un estallido de la rabia colectiva, que imponga en el medio del caos civil y militar, un nuevo régimen presidido por un colegiado de conjurados subversivos, partidarios de un obligante terror a la Robespierre, que aplique con reglas dictatoriales la ley y el orden, auxiliados por las FFAA, que se disciplinen a ese directorio.
Y la otra salida es un Golpe de Estado, con dirección militar exclusiva, o militar-cívica, que sustituya el régimen madurista y se dedique a construir otro nuevo y distinto, basándose en nuevos consensos, o en un plan preconcebido de transformaciones estructurales de la economía y las instituciones y que inicialmente descartan por completo su refrendación electoral, porque con ellos solo se mantendría una crisis política latente.
La condena de H. Capriles a la salida del Golpe de Estado, para nada implica que él esté dispuesto a asumir la salida insurreccional. El solo se coloca del lado de Maduro y aboga por una vaina que solo existe en su cabeza y en la de los cómplices de este gobierno y es la salida por cansancio: es decir que Maduro y quien suceda a Maduro se cansen de darles cipotazos y propinarnos atropellos de todo género, para que convoquen una elecciones y declaren que esa vez no harán trampa y las gane Caprilito.
Esta idiotez es así concebida, y no hay otra explicación, porque lo diferente es imaginar que nos lanzaremos a la calle para exigir la presidencia para él, como los iraníes por el Ayatola Komeini en Enero de 1979, o los Argentinos por Perón en 1972, y la verdad es que no le veo madera a Caprilito, ni de esos portentosos lideres calamitosos, como tampoco para asumir la dirección de un cuerpo expedicionario o unas guerrillas del tipo sandinista, lo que además es tan estrambótico como imaginarle a la cabeza de una invasión yanqui que resuelva sustituirnos como colonia cubana, por una “puertoriqueñización”.
Es sencillamente de idiotas suponer que este país puede aguantar infinitamente un calendario electoral del régimen chavista, diseñado para la trampa, con el plan de que algún día la pegaremos otra vez, porque lo trágico es que la pegamos y él se chorreó, porque a nombre de la NO violencia hay que calarse también el fraude. Entonces cabe preguntarse:
¿Qué es lo que tú quieres muchacho? ¿Qué nos coma el tigre? ¿Qué Maduro se estabilice? ¿Qué cambie de naturaleza este régimen lumpen de locoides, ladrones, aventureros y déspotas y se asocien contigo y la boli burguesía que empiezas a expresar cabalmente para llevarte al poder por votos el 2019?.
Entonces bájate rápido de esa nube y de paso tendrás que admitir que se te puso cuadrada la arepa, después de ponérnosla así a nosotros, cuando tu torta, con la capitulación luego de las elecciones del 14 de abril.
La política amigo no da 10 chances para subirte al tren, de una si juegas para la gran subida, como fue la tuya y como ya te pelaste de escalón te quedaste tirado en el suelo aunque con suerte no te molieron contra los rieles, y de allí no te para ninguna frasecita de ocasión, ninguna jalada al régimen y te agradeceríamos que no consternes a tus fans con mas dramatismos.
Siempre he sostenido que la llamada oposición ha sido un pilar del régimen chavista, ahora madurista. Esto, nunca fue más cierto que ahora, cuando es tan evidente que juegan a que seamos carne de cañón, para lograr sus benditos puestos que les harán cuentadantes, y a muchos de ellos ricos y notorios corruptos aunque no tanto como los del malandraje rojo.
Independientemente de los resultados del 8 de diciembre y como quiera que ni la MUD ni Capriles podrán apartarse de su manía por buscar unos cambures, creyendo que con eso salimos de esta calamidad, queda solo la UNICA otra opción, el Golpe de Estado.
La consigna no puede ser distinta, ya no hay otra. La salida electoral solo tenía destino como primer episodio de la propuesta insurreccional, y los electoreros pacifistas bobos acabaron con ella luego de la gran reculada del 17 de abril de 2013.
Con un gobierno basado en las FFAA y Un Nuevo Orden, habrá que cambiar de régimen y rediseñar el Estado.
Las FFAA deben volver a los cuarteles, pero antes le deben a los venezolanos salir de estos apóstatas que arruinaron esta nación, hablando en nombre y enlodando su prestigio por 15 largos años.
La deuda de las FFAA con este país debe ser saldada y no habrá discursito que pueda impedirlo. No es mala idea sacarlo en pijamas como a Zelaya y que el Presidente Santos lo acoja como a un amigo y ciudadano neogranadino caído en desgracia. En Bogotá JJ Rendón, puede brindarle una visita para enseñarle su pasaporte nuevo.



Tú lo que quieres es que nos coma el tigre : Noticiero Digital