jueves, 28 de mayo de 2015

Respuesta pública a Claudio Nazoa referente a su artículo "Muerto para siempre". Mónica Corrales

thumbnailmonicacorralesLuego de leer su artículo “Muerto para siempre”, en el que acusa de egoístas, e irresponsables, a los “que no comprenden que, por culpa de ellos, todos nos vamos a joder muchos años más”, es inevitable recordarle, que si hay una lista de verdaderos irresponsables en este país, es aquella en la que en el año 1989 suscribieran con su firma novecientos once (911) “intelectuales y artistas venezolanos “dándole la bienvenida a nuestra patria a Fidel Castro. Un genocida que para la fecha ya llevaba 30 años asesinando y esclavizando a sus ciudadanos. Y que más adelante se convertiría en el arquitecto de la tragedia que vivimos los venezolanos.

Otra lista, igualmente integrada por personajes de izquierda -pero más corta- se ha encargado de tomar las directivas de los medios, los partidos políticos y especialmente de la MUD, calificando al invasor con sutiles eufemismos y manteniendo una actitud de tolerancia fraternal con los atropellos que durante 16 años, ha llevado a cabo este régimen destructor.

Sin embargo, por ninguna parte se ve que usted los hubiera criticado o señalado, ni con una fracción de la vehemencia con que nos acusa. Tal parece que no ha manifestado jamás su desacuerdo con las políticas izquierdosas del colaboracionismo alcahueta.

Usted viene de una casa donde se cultivaba la pluralidad, se celebraban las ideas innovadoras, se estimulaban las artes. Una casa donde se cuestionaba al Establishment también, y se conspiraba duramente contra él... De una familia donde la riqueza estaba en las ideas de libertad y en la libertad de las ideas.

Por tal motivo cuesta entender que usted sea tan rígido al momento de señalar a quien disiente, y allí donde deberían sobrarle argumentos para aconsejar una actitud crítica a los demás ciudadanos, se presenta usted con una actitud inquisidora para venir a preguntarnos: “¿Será que no tienen familia que les duela? “

Mientras leo sus razonamientos intolerantes, entiendo los motivos por los que no hemos podido rescatar a Venezuela de las fauces del comunismo. Por qué seguimos dominados por tiranos, y el daño que ocasionó a la lucha por la libertad, que se etiquetara de “intelectual” a cualquier persona capaz de banalizar la fatalidad que hoy en día nos agobia.

Cito una de las frases que usted empleó para desvirtuar e influir, sobre el razonamiento lógico del electorado: “No hay justificación para no cumplir. ¡Debemos votar! Hay que dejarse de exquisiteces y de pendejadas absurdas”.

Le pregunto, ¿cumplirle a quién? ¿Se referirá Ud. al régimen, a Castro, o quizás al cogollo de partidos políticos que conviven en perfecta armonía y cogobiernan con la tiranía que nos oprime? Porque le recuerdo que hasta ahora estos tres grupos son los únicos que se han beneficiado de nuestros votos (lamentablemente incluyo los propios, en elecciones pasadas).

¿Votar?, el concepto del verbo se basa en la elección, es sinónimo de elegir, por tanto es antónimo de imponer. Los ciudadanos empoderados votamos sólo cuando estamos de acuerdo con las reglas del sistema, es decir, con la legitimidad del ente electoral, estado y gobierno.

Si para usted resulta una exquisitez negarse a participar en una estafa que ya ha sido meticulosamente comprobada, lo siento por usted, vístase de payaso y ¡participe en su circo! Si cree que eso es lo correcto, está en plena libertad de hacerlo! Pero, por favor, honre la memoria de sus seres queridos, aquellos que lucharon por la libertad de las ideas y proceda a respetar las nuestras! No acuse de ”absurdos” a quienes vemos una máquina electoral como algo mucho más profundo que la traga-monedas de un casino donde irreversiblemente siempre termina ganando” la casa”, y perdiendo, la república, la libertad y Venezuela.

“En Venezuela viene un Tsunami que no es silencioso y que hará temblar a estos fascistas izquierdosos de derecha que nos desgobiernan “

El único Tsunami que conocemos los venezolanos desde hace 16 años -en los que por cierto se han caracterizado por las innumerables contiendas electorales en las que hemos participado, y que con tanto orgullo esgrime el régimen como propaganda de legitimidad- es el que ha devastado a la nación.

Y lo único que ha sido silencioso, es la complicidad de esos a los que usted prefiere llamar “salvavidas” y a los que muchos de nosotros preferimos llamar “colaboracionistas del régimen” o ”limosneros de parcelas políticas”.

Permítame decirle algo al para siempre “difunto y amigo Claudio”; si es que nos puede escuchar desde donde se encuentre: …A usted no lo mató un capitán “brutísimo y demente”, tampoco su exquisitez para aferrarse, o no, a una mano de izquierda, o de derecha. Lo que realmente acabó con su vida fue ver que el barco se hundía y se empecinara en minimizar el peligro con "pendejadas" de carisma, cuando era momento de lanzarse al agua. Porque lamento informarle, que dentro de ése barco nadaban más tiburones que en el propio mar, y que la “tabla de salvación” se encontraba ajena a ese Statu Quo.

Venezuela ha sido un Trasatlántico noble, se ha estrellado contra Icebergs de todos los tamaños y formas, y ha sobrevivido. Cometer el error de abusar creyendo que es “inhundible” puede costarnos el alto precio de una esclavitud definitiva.

Tenemos una nueva oportunidad de girar el timón hacia la Libertad, desconociendo poderes secuestrados, deslegitimándolos, no obedeciendo a intereses de quienes sostienen al régimen, revelándonos contra la tiranía, empoderándonos de dignidad.

Tiene de nuevo el agua al cuello amigo Claudio, una nueva oportunidad de escoger una mano salvadora... ¡Salve a su familia!... Sálvese usted!...

Salve su voto, para que se hundan los capitanes junto a sus jefes de máquina, que son los que han hundido a Venezuela!

@monicacorrales

En la Venezuela de la corrupción y el narcotráfico la rebelión es un imperativo moral. Gustavo Coronel

Resultado de imagen de Gustavo CoronelLa rebelión es un imperativo moral 

El rebelde conoce la enormidad de las fuerzas que enfrenta y sus frecuentemente escasas posibilidades de éxito. Su esperanza, decía Clavel, no es estar seguro de que algo resultará bien sino la certeza de que hacerlo es lo único que tiene sentido, no importa cuál sea el resultado.

En la Venezuela de la corrupción y el narcotráfico la rebelión es un imperativo moral. El país finalmente se encuentra en un estado de pre-rebelión. Ya todo el planeta sabe que el régimen venezolano es un narco estado. El dinero del petróleo no le ha bastado al chavismo para mantener su tren de robo y dispendio. Ha tenido que entrar a traficar en drogas, convirtiéndose así en un régimen forajido, expuesto a la acción de la justicia internacional.

La reacción de la jauría chavista ha sido predecible ya que ellos se hunden con sus cabecillas: el tribunal supremo de justicia, la asamblea nacional, el poder ciudadano, toda la gavilla de cómplices y ladrones del régimen defienden impúdicamente al “intachable ciudadano”, como definen a Diosdado Cabello. Basta verlo actuar en la Asamblea Nacional para darnos cuenta de que eso de intachable es fantasía.

Desde los Earle Herreras hasta los Tareks y Luisas de la Venezuela purulenta hablan de la ‘calumnia’ contra Cabello, porque saben que caerán con él y con Maduro. Son sargentos en el ejército de malhechores.

Por 16 largos años el país ha permanecido esencialmente silencioso frente a la pandilla. La oposición se ha querido hacer racionalmente, como si estuviéramos frente a un gobierno malo pero democrático. Pero la rebelión no es un acto racional sino esencialmente emocional. Se presenta de manera espontánea, inspirada en el ejemplo de unos pocos, quienes se levantan con decisión frente a la ignominia.

López, Ceballos, Ledezma, Machado nos han mostrado el camino de la rebelión. Y lo hacen a riesgo de su comodidad, de su tranquilidad y, aún, de sus vidas. Como decía Hanna Arendt el estado totalitario tiende a crear un clima en el cuál la gente está aterrorizada, incapaz de rebelarse y los pocos que lo tratan de hacer son apresados y perseguidos. Pero, a falta del apoyo necesario de los venezolanos, estos rebeldes están recibiendo el apoyo, por fin, del mundo externo. En este momento está en movimiento una gran fuerza de opinión internacional que ha identificado la naturaleza criminal del régimen venezolano.

Los rebeldes están, al fin, ganando su batalla. Y esta es una percepción que ya ha tomado cuerpo y comienza a arrastrar la gran masa de indecisos.

Esto siempre ha sido así en todas las sociedades. La rebelión comienza en la mente del hombre moral y prende finalmente entre los victimizados por el abuso totalitario.

En mi adolescencia aprendí cómo se combate a una tiranía y se la derrota. por J. Petit Da Costa


Actuar combinando todas las formas de lucha

25 Mayo, 2015
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En mi adolescencia aprendí cómo se combate a una tiranía y se la derrota. Entonces no teníamos prensa, radio ni tv. Todos los medios estaban sometidos a censura total. No existía la televisión por cable. No había internet ni telefonía móvil. La red telefónica de CANTV estaba intervenida. Sólo contábamos con multígrafo y papel para la comunicación con la gente. Repartíamos la propaganda de noche, metiéndola sigilosamente por debajo de las puertas de las viviendas. Vivíamos en conchas o escondites. Nuestros contactos y reuniones, de dos apenas, eran clandestinos. Se hacían bajo normas rígidas: puntualidad y brevedad. Era con el fin de evitar que nos descubrieran. Y, sin embargo, siempre había uno que caía en manos de la policía. Enseguida tomábamos medidas preventivas por si acaso el compañero preso sucumbía a la tortura y nos delataba. Al final éramos pocos, cada día menos, y no obstante alcanzamos la victoria cuando el pueblo de Caracas respondió a nuestro llamado saliendo a la calle y manteniéndose allí hasta que el tirano huyó. ¿Porqué siendo tan pocos tuvimos éxito, en cambio ahora, contando con millones de simpatizantes, no se ha conseguido a pesar de que la tiranía está debilitada por el colapso de la economía, arrastrando el país a su disolución? Son muchas las razones. Daré dos por ahora.
Primero: no había colaboracionistas que usurparan el rol de la oposición. Ningún partido era colaboracionista. Los cuatro partidos eran de oposición. En una tiranía se hace oposición cuando se la combate frontalmente y sobre todo se usan contra ella, para acabarla, todas las formas de lucha, sin descartar ninguna, incluyendo el concurso de militares. Ahora no hay oposición. Su espacio lo ocupan los colaboracionistas, a quienes hay que desalojar del lugar que ocupan. Hay que deslindar con ellos. ¿Quiénes lo harán? Sin duda, la sociedad civil, o sea, los independientes o sin partido, de la cual saldrán los líderes que demanda la situación, si antes algún político no se decide a romper con los colaboracionistas y asume el liderazgo de esta inmensa mayoría, convocando a una alianza de clases (trabajadores, universitarios, empresarios), con un objetivo concreto: la renuncia de Maduro, primer paso para el cambio radical y profundo que demanda el país. La oportunidad se presenta con la campaña electoral de las parlamentarias, a la cual se le daría así un sentido trascendente para la movilización nacional que termine forzando la renuncia de Maduro, al que sólo le falta un empujón para salir. Sacar la campaña de donde la han ubicado los colaboracionistas, que es seguir de comparsa, para hacerla trascender hacia lo fundamental que es darle un vuelco a la situación con la mayor urgencia. La ocasión la pintan calva para el trío: Ledezma, López y Machado, por sus antecedentes de LA SALIDA y el Acuerdo Nacional de Transición. La aureola por la persecución de que han sido víctimas les concede el derecho preferente para dar este golpe de efecto. Pero no hay derecho preferente imprescriptible. Todos tienen plazo de caducidad.
Segundo: en una tiranía la oposición se organiza como resistencia clandestina que sale de las catacumbas cuando está preparada para el asalto al poder. Fue lo que hicimos. Nadie nos veía en la calle haciendo política. Aparentábamos ser unos seres inofensivos que no se metían en nada. La diferencia está en que como los colaboracionistas no corren ningún riesgo porque la tiranía sabe que trabajan para ella, inducen al error de creer que todavía estamos en democracia y por ello no se toman las precauciones del caso, facilitando la represión. La más elemental es la de adaptarse al juego de simulación de la tiranía, montando paralelamente una organización subterránea, semejante a la resistencia clandestina del pasado, que capte los recursos humanos que van a emerger a la superficie en el momento del asalto al poder. Al mismo tiempo, crear organizaciones periféricas en las áreas gremiales, culturales y sindicales, que sirvan a lo que en el pasado llamamos “respiraderos legales.”
Resumo: Ledezma, López y Machado tienen la oportunidad de su vida si asumen el liderazgo de la movilización nacional que fuerce la renuncia de Maduro, dando inicio a la transición de la tiranía a la democracia. Pero esta oportunidad tiene un plazo de caducidad.

El objetivo: La renuncia de Maduro
La consigna: Fuera Maduro


martes, 14 de abril de 2015

Diego Arria a Newsweek: La mayoría de la dirigencia de la MUD es chavista light

Diego Arria a Newsweek: La mayoría de la dirigencia de la MUD es chavista light 

13 Abril, 2015
diego_arria_10may2014 Stephanie Méndez / 13 abr 2015.- El exdiplomático venezolano, Diego Arria, criticó este lunes la reacción que tuvo la Mesa de la Unidad Democrática ante el decreto estadounidense, asegurando que la “mayoría” de la dirigencia de la MUD es “chavista light” y destacando que por la vía electoral no se saldrá del gobierno que preside Nicolás Maduro.
A continuación la entrevista al político, realizada por el periodista Carlos Flores de Newsweek en Español y publicada en el portal web de ese medio:
Vamos a entrar directamente a la zona caliente, ¿qué sintió cuando se enteró del “decreto de Obama”?
R= Bueno, primero que todo eso fue promovido por dos senadores. Yo estaba a favor cuando lo escuché. Es una ley que aprueba el Congreso, lo que Obama da es una orden ejecutiva para implementar la ley. A mí me tenía preocupado el hecho de que la Casa Blanca no terminaba de actuar. Cuando sale el decreto me pareció pertinente, pero insuficiente. Pensé que la lista sería más contundente. Pensé que iniciarían con Diosdado Cabello, Rodríguez Torres; es decir, los jerarcas. Además me pareció que faltó más diplomacia abierta hacia los latinoamericanos y que explicaran qué fue lo que quisieron decir, para que no fuera tomado como posteriormente lo hizo el Gobierno de Venezuela. Y también pensé que informarían de manera bilateral a los principales países de América Latina. Pero en líneas generales me alegré, dado que llevamos años de frustración porque la comunidad internacional es indiferente o cómplice de la realidad venezolana. Sin embargo, me sorprendió la reacción de la oposición venezolana, que fue terrible.
Eso es lo que ha decepcionado a muchos venezolanos. Porque luego de pasar años viajando por todo el mundo, emitiendo quejas por aquí y por allá, cuando por fin un país como Estados Unidos presta atención y emite sanciones a presuntos violadores de derechos humanos (prácticamente dando la razón a todas las denuncias expuestas por los opositores al gobierno chavista), los miembros de la Mesa de la Unidad (MUD) dan un respaldo y se solidarizan con el gobierno… ¿esto tiene alguna lógica?
R= Aquí es cuando uno llega a la conclusión de que esos innumerables viajes que hicieron por el mundo solo fueron de turismo y evidentemente no pretendían solicitar nada serio. Porque ahora dicen que no están de acuerdo con acciones unilaterales, pero visitaron a cada Gobierno que pudo tener interés en nuestro caso. O sea que yo comienzo a dudar realmente de lo que estaban buscando. Lo que sí te puedo decir es que cuando yo llevé el caso de Chávez al Tribunal de la Haya, la MUD guardó silencio sepulcral, incluso decían que no podíamos perseguir a Chávez. Imagínate, los delitos de lesa humanidad no podían ser perseguidos.
Los chavistas dicen que el imperio malévolo quiere invadir Venezuela y usted tiene más experiencia resolviendo conflictos internacionales que ningún otro venezolano, imaginemos el escenario más negro, ¿Estados Unidos invadiría Venezuela?
R= Absolutamente no. La oposición emitió un comunicado donde prácticamente usa el mismo léxico del gobierno. Lo que Estados Unidos hizo, fue poner en práctica su soberanía. Si a los venezolanos no les importa tener funcionarios de su gobierno que no respeten los derechos humanos, a Estados Unidos sí les importa y no puede permitir que esos funcionarios tengan presencia, bienes, negocios, dentro de sus fronteras. Y otra cosa es que sería un atrevimiento decir que un país como Venezuela, con los recursos que tiene, con las asociaciones que tiene con países terroristas, con el narcotráfico, no es una amenaza, ¡claro, que es una amenaza real!
¿Qué siente cuando ve lo que ocurre actualmente? Venezuela está quebrada; su pueblo en la miseria. Hace años que no escucho a un personero del gobierno diciendo una palabra tan importante como inversión. La única excusa-estrategia es culpar a otros…
R= Uno se pregunta: ¿qué le pasa al pueblo venezolano? Yo creo que ha habido un problema, una falla en el liderazgo político opositor. Existe una condición de acomodo, de coexistencia. Ellos, el liderazgo opositor, no tienen en mente reconducir o refundar la república, sino que desean ir ocupando espacios de poder, sin importar el tiempo que les vaya a tomar. Creo que Venezuela está secuestrada, tanto por el régimen dictatorial-militarizado que tenemos, como por una dirigencia política que no busca la salida y que no quiere ningún tipo de confrontación donde exista un mínimo de riesgo. Y como los partidos políticos no son representativos del país (apenas un 15 por ciento de la población cree en ellos), están embarcando a la nación en un espiral de desasosiego. Esta es una dirigencia política que vive en negación con la realidad.
Mientras todo se cae en pedazos, aquí piensan en elecciones que jamás ganarán. Pero entonces, si el venezolano no cree en el gobierno y además le pierde la fe a los representantes de la oposición, ¿qué le queda?
R= ¿Tú te imaginas un país como el nuestro, con un presidente como Maduro que sigue repitiendo que la oposición nunca más volverá a gobernar —en un ejercicio de total violencia verbal que heredó de Chávez— que va a entregar el poder por la vía electoral? ¿Con una Fuerza Armada que dice ser profundamente chavista y cuyo único líder es el eterno comandante Hugo Chávez? Ahí el mensaje es muy claro: ‘Amigo, haz lo que tú quieras, pero de ninguna manera te vamos a entregar el poder’. A eso nos estamos enfrentando. Esa es la realidad. No obstante, siguen pensando: ‘Vamos a ganas la Asamblea Nacional’. Ok, supongamos que la oposición gana en la Asamblea Nacional… Y qué con eso si tienes una gente que controla todos los poderes, todas las instancias. Y hasta tienen a los grupos violentos, los colectivos, para que, si les da la gana, ni siquiera te dejen llegar a las sesiones de la Asamblea. Esa es la realidad, además de que no contarían con recursos de ningún tipo.
¿Entonces no serviría de nada ganar mayoría en la Asamblea Nacional?
R= No, porque es imposible creer que eso va a abrir el camino para la liberación de los presos políticos, para cambiar el modelo económico… o, como dice Capriles, que abrirá el camino para en referéndum revocatorio. ¡Por Dios, una gente que está aliada a los peores grupos internacionales no entregará el gobierno! Y de paso te dicen que la Fuerza Armada es de la revolución. Estos tipos (la MUD) solo piensan en tener algunos espacios de poder. Y convocan a elecciones primarias solo en un pequeño porcentaje de sitios. Y se reservan los puestos seguros para miembros grandes de los partidos. Y yo me pregunto, ¿qué pasa con el resto de los venezolanos que quisiera elegir a los representantes de la oposición que puedan ir a la Asamblea Nacional? Es como si los venezolanos no tuvieran licencia para escogerlos, sino que la MUD escoge entre sí misma. Esa es la vía contraria a un proceso democrático. La MUD habla como si fuera una cancillería del gobierno. Hay un miedo colectivo de enfrentar al régimen, enfrentar a las Fuerzas Armadas. Es la falta de inspiración de un grupo que solo se conforma con pequeños espacios de poder. Yo leía unos tuits de Henrique Capriles y decía que andaba entregando unos juguetes y libros. ¡Ese no es el problema de Venezuela! Tenemos que rescatar la libertad. Pero no podemos hacerlo si no hay un discurso que inspire al país. Pero eso requeriría una dosis de compromiso ante los electores.
Diego, con lo que pasa aquí durante una semana, cualquier nación sale a la calle a exigir cuentas al gobierno… y si no funciona, a obligarlo a que se vaya. Claro, para eso es necesario que la gente quiera a su país…
R= Yo vengo diciendo que, progresivamente, Venezuela se ha ido convirtiendo en un “sitio poblado” y ha dejado de ser un país. Y lo digo porque el Estado se ha apropiado de tal manera de los recursos, de las posibilidades y los espacios, que deja a los venezolanos en una situación de subalternidad terrible. Es un país que he vivido durante cincuenta años del petróleo… y para sacar petróleo se requiere muy poca gente que lo trabaje. Las sociedades se hacen con base en esfuerzo y trabajo. La nuestra se hizo con base en petróleo. Entonces, se hizo mal.
De paso, esta Revolución Bolivariana de alguna manera incentiva a esa especie de “flojera” del venezolano, inculcándole que no hay que darse demasiada mala vida porque el Estado y sus misiones están ahí para ayudarlos… con esa beca se tranca el juego del posible desarrollo.
R= Estás en lo correcto. Pero escuchabas al amigo Capriles diciendo con orgullo que Venezuela era el único país del mundo con misiones. Mira, en el fondo, la mayoría de la dirigencia de la MUD, es chavista light. Y con esa gente no saldremos de este régimen… de hecho, por la vía electoral no saldremos del régimen. Porque cuando le ganamos a Maduro en las elecciones presidenciales, porque Capriles sí le ganó a Maduro, no salieron luego a defender esos votos. No salieron a defender la victoria. Al final, Capriles y la MUD terminaron legitimando al gobierno, luego de haber dicho que no lo harían.

lunes, 16 de marzo de 2015

Obama vs.Maduro - Carlos Alberto Montaner

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Barack Obama dijo que el régimen de Venezuela es un peligro para la seguridad norteamericana. ¿Por qué? Viola los derechos humanos de la oposición democrática. En consecuencia, decretó algunas sanciones contra militares y funcionarios chavistas.
Extraño movimiento. Lo ha hecho pocas semanas después de haber iniciado la cancelación de las sanciones a la dictadura cubana, que desde hace más de medio siglo maltrata a los disidentes con la misma o mayor saña de lo que lo hace el gobierno de Nicolás Maduro con su magullada oposición.
Existe, además, una cuestión de filiación. Cuba es la madre del cordero.Venezuela se comporta de esa manera porque los asesores cubanos que mandan en el país así lo aconsejan. Esa es la expertise que Cuba vende a Venezuela: inteligencia, control social y gobernabilidad de mano dura. Son los grandes constructores de jaulas del planeta. Aprendieron la técnica de los soviéticos y los han superado.
Naturalmente, Fidel y Raúl Castro salieron de inmediato en apasionadadefensa del chavismo. Con el pan no se juega. Los Castro saben perfectamente que más valen los 13.000 millones anuales de dólares en subsidios, ayudas y negocios que les proporciona su gran colonia política que los nuevos arrumacos y promesas de Estados Unidos.
La nota oficial cubana establecía que Venezuela no estaba sola. Dentro de los códigos testiculares cubanos eso quiere decir que, si se trata de combatir, allí estarán los soldados de la madre patria cubana.
Por supuesto, son vicios del lenguaje. Gestos para la galería. Los Castro saben que no hay el menor interés por parte de Estados Unidos en recurrir a la violencia para liquidar el chavismo. Nadie va a invadir Venezuela.
Lo que suele ignorarse es por qué Obama ha dado este paso contradictorio que sólo sirve para construirle un pretexto nacionalista a Maduro, aumentar la represión y despertar el avispero latinoamericano.
Esto hay que explicarlo.
Venezuela sí es un riesgo para la seguridad de Estados Unidos, pero no por la violación de los derechos humanos de los demócratas –esa fue la coartada–, sino por tres actividades que aparecen codificadas en la definición doctrinaria que señala dónde comienza o se intensifica el peligro para la sociedad norteamericana.
Quien quiera conocer la visión que prevalece en Washington en este terreno debe asomarse al libro Reconceptualizing Security in the Américas in the 21th Century, y leer, en especial, el capítulo "Venezuela: Trends in Organized Crime", escrito por el analista Joseph M. Humire.
El chavismo ha cruzado las tres rayas rojas.
En primer lugar está la complicidad venezolana con los terroristas islamistas de Irán. El hombre de los ayatolás de Teherán es el gobernador del estado de Aragua, Tareck el Aissami, de origen árabe, exministro del Interior. Ha utilizado sus cargos para crear en la región una red de terroristas del Medio Oriente alimentada con el narcotráfico. En Irán sueñan con que será presidente de Venezuela.
El otro límite violado por el chavismo es, precisamente, el narcotráfico. Hay generales venezolanos metidos hasta las cejas en ese turbio negocio. De las 700 toneladas de cocaína que anualmente se producen en el planeta, 300 pasan por Venezuela rumbo a Europa, vía África, o rumbo a USA, vía Centroamérica. Diosdado Cabello, el presidente del Parlamento, ha sido acusado de ser el jefe del Cártel de los Soles.
Y el tercero es el inmenso lavado de dinero mal habido. PDVSA es el sitio en el que se suelen hacer la mayor parte de las transacciones torcidas, incluidas las emisiones de bonos. Más que una empresa, es la cueva de Ali Babá, pero con muchos más de 40 ladrones. Esa plata sirve para corromper políticos, comprar influencias y pagar sus servicios a los delincuentes.
La Casa Blanca sabe todo esto al dedillo. Se lo han dicho sus diplomáticos, los servicios de inteligencia y los desertores. A Walid Makled García, un capo venezolano del narcotráfico del tamaño de Pablo Escobar, antes de que sus captores colombianos lo deportaran a Venezuela, lo interrogaron profusamente los agentes de la DEA.
El Turco –así le llaman– cantó "La traviata". Lo dijo todo. Y luego parece que el último recién llegado, Leamsy Salazar, mano derecha de Diosdado Cabello y de Hugo Chávez, recientemente asilado en territorio norteamericano, lo corroboró y aportó nuevos datos. Ya no se podía seguir diciendo que Venezuela no era un peligro sino "una molestia".
Venezuela, realmente, es un riesgo para la seguridad de USA y del Hemisferio. El error de Obama ha sido no encarar de frente a su enemigo, y llamarle pan al pan y vino al vino, sino elegir una denuncia oblicua y formularla mal para que ni siquiera se entienda. Quería quedar bien con todos y ha conseguido exactamente lo opuesto. Una pena.